Divisiones Inferiores

NUEVAS CAMISETAS PARA LOS CHICOS

Gracias a los auspiciantes por apostar al futuro!




Cirilo Corazón

EMBLEMA DE NUESTRA HISTORIA

Hugo Cirilo Mémoli


Debutó en primera en 1968. Rápidamente entró en el corazón de la gente por su garra y su temperamento. Jugaba como marcador central o lateral derecho y hasta se dio el gusto de ponerse el buzo de arquero y atajar un penal.
El Gringo es el símbolo y la figura más grande de la historia de Independiente Rivadavia por dejar todo en la cancha, como lo exige la gente. No necesitó de sutilezas ni de calidad para construir grandes hazañas con la divisa azul en la Liga Mendocina y en los Torneos Nacionales de AFA.
También jugó en Deportivo Guaymallén, Gimnasia y Esgrima, Olimpo de Bahía Blanca, Platense y River Plate.
Murió el 16 de abril de 2006, a los 55 años, a raíz de un edema pulmonar.




La siguiente es una recopilación de notas sobre el Gringo Mémoli publicadas en libros, revistas, diarios, blogs y paginas de internet:



Diario Los Andes 

HUGO MÉMOLI Y SU RETORNO AL PARQUE


Hugo Cirilo Mémoli siempre fue hincha de Independiente Rivadavia. Desde chico, desde pibe, desde la época de los pantalones cortos y los "picados" en la vereda. Mémoli, allá en la sexta sección, donde nació y todavía vive, creció con el "azul" en la boca. Salió hincha de Independiente por tradición familiar y, como la mayoría de los pibes del barrio, fue a Los Azules del Parque, a una sexta división, donde empezó a jugar cuando todavía no tenía doce años de edad.
Así pasó su adolescencia. Con la ilusión de llegar por un lado, con el deseo de triunfar, con la ambición de vestir algún día la camiseta de Independiente Rivadavia en primera división. Por el otro lado lo libros, porque sus padres querían que él estudiara, para que se formara en la vida y se integrara sin problemas a la sociedad con un estudio que alimentara su cultura y preparación. Y llegó hasta el cuarto año del bachillerato, en el Instituto "Juan Agustín Mazza", después de haber pasado también por el Colegio Nacional "Agustín Álvarez".
Era bueno para el fútbol, todos lo decían cuando lo veían jugar. Va a triunfar. Tiene condiciones. Ese chico tiene pasta. Va a ser el futuro número 4 de Los Azules. Esos y otros comentarios se escucharon muchas veces, después de que los que lo veían jugar salían entusiasmados por su juego. Y era cierto, andaba bien. Se comía la cancha el pibe Mémoli en las inferiores de Independiente Rivadavia.


A Guaymallén

Pero el destino, su destino, le tenía reservada una amarga sorpresa. A principio de este año lo prestaron a Guaymallén, lo cedieron por un año. A Hugo Cirilo Mémoli eso le pareció imposible. No lo podía creer. Él, justamente él, tenía que alejarse de Los Azules cuando le estaba tomando el gusto a la primera, cuando se estaba afianzando en su puesto. Y a nuestro lado, en esta nota, cuando lo invitamos a nuestra redacción para que nos contara su pequeña historia, Mémoli lo recuerda.
-Yo siempre fui hincha de Independiente. Me dolió mucho, me costó admitir que tenía que pasar a otro club. Esa ha sido mi mayor tristeza en la vida. Cuando me dijeron tenía ganas de largarme a llorar, por la amargura, por la desilusión. Yo soñaba con triunfar en Los Azules y pensé que el fútbol se terminaba para mi. Y ahora, después de todo este año que pasó, pienso de otra forma, veo las cosas de otra manera. No me voy a olvidar nunca de la camiseta de Guaymallén. Yo he vuelto a Independiente porque soy jugador de Los Azules, y porque estaba a préstamo en Los Italianos. Pero me alejo con muchos recuerdos, con la amistad que me dieron Mac Cormick, Sartorio, Preto, Martel, Robles, Ponce. Con los consejos de Tito Ortiz, que me ayudó mucho al principio, cuando yo estaba desmoralizado y sin ganas de jugar. Por eso les digo que siempre me voy a acordar de Guaymallén, porque me trataron como a un señor y porque en ese club todos me ayudaron a triunfar.


Apenas 19 años   

Mémoli apenas si levanta los ojos del piso. Tiene una mirada mansa y todas sus palabras encierran también un aire de inocencia. Tiene apenas 19 años y ahora ha regresado al Parque, a su hogar futbolístico. Ahora podrá jugar, otra vez, con la camiseta de Independiente, el equipo de sus amores y de sus grandes simpatías desde la época de la infancia. Nos sigue contando.
-Voy a seguir estudiando. Quiero recibirme de profesor de educación física. Me gusta mucho el deporte y quiero aprender para después enseñar. En Guaymallén anduve bien. Me dieron confianza para jugar y mi mayor alegría fue el segundo puesto que obtuvimos en el reclasificación. Yo marco a muerte y también me gusta proyectarme. El mejor técnico que tuve fue Gregorio Garín, en las divisiones inferiores de Independiente. También Tito Ortiz en Guaymallén, me enseñó muchas cosas. Yo me inicié en una Sexta A en el 66, junto con Spitalieri, Garro, Pregrasso y otros. El año pasado jugué en el seleccionado juvenil con Camargo (arquero de Palmira), León, Guayama, etc. Vuelvo con mucha fe a Los Azules y no me voy a olvidar nunca de lo bien que me trataron en Guaymallén. Y quiero que digan que Guaymallén ya tiene un hincha más. Ese soy yo.
Esa es la corta historia de Hugo Cirilo Mémoli. Un jugador que está llamado a triunfar en el fútbol mendocino. Tiene condiciones. Lo demostró este año. Su historia recién ha comenzado. Tiene nada más que 19 años y el camino a recorrer es amplio y venturoso. Esta contento porque volvió al Parque, pero no se va a olvidar nunca de Guaymallén.





Revista/Libro, publicación de 1988
75 ANIVERSARIO DEL CLUB INDEPENDIENTE RIVADAVIA

El Gringo era todo ardor. Se tragaba la cancha. Era capaz de tirarse de cabeza para cortar un avance contrario. 
Jugaba con el alma, con el corazón. Era, ademas, muy cierto lo que entonces decían los plateístas "Azules"; "Es más hincha que jugador". Iba de un área a otra con un despliegue increíble. Le sobraba sangre y ponía todo lo que hay que poner cuando se defiende una camiseta muy querida. Cierta vez fue al arco, por expulsión del arquero titular, y atajó un penal contra Andes Talleres. Entonces corrió enloquecido hacia su rugiente y de rodillas besó la casaca que le habían colocado. Así era el "Cirilo", un ejemplo de esfuerzo y de tesón.



EL MEJOR JUGADOR
MÉMOLI, EL LEÓN AZUL 

El Gringo está dentro de la cancha con la casaca Azul, pero sigue actuando como el que está en la tribuna. Hugo Cirilo Mémoli, identificado desde niño con los colores de Independiente Rivadavia, se entrega en forma íntegra a su equipo. Pareciera que cada actuación suya tiene una dedicatoria especial para esa gente que se ubica allí, en la popular. Esa que mira con los brazos en alto cada vez que la Lepra marca un tanto.
Para Mémoli el jugar en Independiente Rivadavia representa vivir totalmente su condición de fanático Azul. Ahora lo hace con más pulcritud. Pero siempre defendiendo con esa tenacidad implacable que lo hizo famoso.
La experiencia, los años en primera división, su permanencia en River Plate, algunos torneos nacionales, moldearon bastante al rústico jugador que solamente sabía marcar. El Cirilo aprendió mucho y lo demuestra cada vez más, especialmente en su nueva función, la de primer marcador central.
Y ahora, ese "león" de sangre azul tiene otro motivo más de satisfacción, porque se convirtió en el mejor jugador de la segunda rueda para LOS ANDES con el excelente promedio de 8. Su puntaje, fue realmente significativo, lo que demuestra su evidente superación y su imagen de más jugador. Ahora, están sus palabras, en este momento tan feliz que le brinda el fútbol.
-Realmente soy consciente de que he logrado un buen nivel en la defensa de mi equipo. Ser el mejor es un premio muy importante, que me llena de lógica satisfacción. Un orgullo que sabré capitalizar, para mejorar aún más en el futuro. Siempre he creído en mis condiciones y ahora pienso que he mejorado en muchos aspectos, principalmente que tengo más serenidad, más tranquilidad. Me siento muy cómodo al lado de Domínguez, que es un jugador de enorme experiencia y que está técnicamente dotado para ser la figura en el fútbol mendocino. Incluso toda la línea de cuatro fue importante para el equipo en esta segunda rueda. Fecha a fecha mejoró también el conjunto en todas sus líneas y así llegamos a esta hermosa primera posición que compartimos con Gimnasia y Esgrima.
Mémoli también es muy optimista sobre su futuro futbolístico. Como se sabe está en los planes de Atlético San Martín, como refuerzo para el nacional.
-Jugar el nacional es la meta de todo futbolista. Agradezco a San Martín que se haya fijado en mí y cuando pueda lucir los colores Albirrojos me brindaré al máximo para no defraudarlos. Trataré de aportar la experiencia que he recogido en los muchos años que llevo en la primera división. Alguna vez tuve un desaliento, cuando no se concretó mi pase a River Plate pero eso lo superé con el tiempo. Volviendo a Independiente pienso que hemos formado un grupo humano muy unido, muy sólido.
Confío en que en la tercera rueda sigamos así. para brindar nuevas satisfacciones a nuestra numerosa hinchada-.


Diario Los Andes, 1973.

              

-9 DE JULIO DE 1975-
LA ATAJADA QUE QUEDÓ EN LA HISTORIA 

El Gringo contuvo un penal que ejecutó Roque Cruz, de Andes Talleres, el 9 de julio de 1975. Fue triunfo de los Azules por 2 a 0 con goles de Oscar Palavecino.


"La jugada cumbre de Hugo Cirilo Mémoli, que ayer tuvo una actuación realmente estupenda. A raíz de la expulsión de Garín, cuando Independiente ganaba dos a cero, Mémoli ocupó la valla y atajó el penal que ejecutó Cruz. Aquí está la sensacional atajada de Hugo Mémoli". 
Diario Los Andes, 10 de julio de 1975.


Tras golear a Huracán Las Heras, llegaría un partido histórico para Independiente y quien se llevaría los laureles sería Hugo Cirilo Mémoli. Los Azules ganaban como visitantes con dos goles de Palavecino, cuando a cinco minutos del final el árbitro, Antonio Da Dalt, sancionó un penal a favor del equipo local y expulsó al arquero Ernesto Garín. El Gringo se calzó el buzo para convertirse en leyenda. Remató Roque Carlos Cruz y contuvo el defensor/arquero, quien fue ovacionado y llevado en andas al finalizar el partido.


-SÍNTESIS DEL PARTIDO-

Andes Talleres: 

Francisco Gavaci (c), Daniel Giuberti, Jorge Cattáneo, Miguel Mulet y José Perícoli, Roque Cruz, Roberto Orrego (Mario Basso) y Juan Santana, Carlos Quiroga, Anibal Deiber y Ramón López. 

DT Orlando Vicente Garro.

Independiente Rivadavia:

Ernesto Garín, Hugo Mémoli (c), Roberto Rodríguez, Pedro Sartirana y Félix Piña (Héctor Bolognesi), Dante Garro, Eduardo Felipe Velásquez y Tomas Felipe Carlovich, Oscar Palavecino, Felipe Moreno y Eusebio Ibáñez (Orlando Oros).

DT Miguel Ángel Converti.

Goles 35' y 40' Palavecino (el segundo de penal).

Árbitro: Antonio Da Dalt

Líneas: Francisco Labayén y Luis Termini
Partido Preliminar Talleres 3 Independiente 6
Recaudación 65.165
Fecha: 9 de julio de 1975



fernandobluemontana.blogspot.com.ar
GRINGO MEMORABLE, GRINGO MÉMOLI 

Se entregó al reposo como rara vez lo había hecho en la cancha y en la vida. Ese fatigado corazón que tantas veces latió con la de piqué azul encima, esta vez se tomó un descanso. Fue el domingo 16 de abril de 2006.
Dicen que era un gringo en el sentido más cabal. Visceral y testarudo hasta las últimas consecuencias, capaz de trabar pelotas de las llamadas imposibles.Que se agrandaba con el aliento de sus pares de tribunas y con las puteadas ajenas para llegar hasta el área rival y castigar con centros destinados a delanteros llamados Palavecino, Secundino Benítez o Eusebio Ibáñez.
Quien escribe esto, tiene imágenes difusas de aquellos ricos tiempos futbolísticos que fueron los setenta. Pero tiene grabada a fuego aquellas apiladas de ese diabólico ensortijado, que parecía tener tres pulmones. Hugo Cirilo Mémoli fue azul desde pendejito. Quedó prendado por ser de un barrio leproso y al calor de su barra de amigos que también se haría azul.
"Nosotros jugábamos a la pelota en la Arístides Villanueva y el Gringo, que era el más chiquito nos iba a buscar la pelota cuando se nos iba lejos”, contó alguna vez el Pocho Sosa, uno de sus amigos de siempre.
El tiempo de jugador arrancó en las inferiores de Independiente, claro que su debut en Primera División fue en Deportivo Guaymallén. “Lo mandaron a préstamo allá para que se fogueara. Volvió hecho al club y desde allí jugó hasta el 82”, cuenta Antonio Segundo Vergara, su amigo desde siempre.
“Una vez jugábamos contra Gimnasia. Él tenía muy en claro que lo iban a insultar y preparó una trampita para que dejaran de hostigarlo. Apenas entramos a la cancha empezaron a gritarle: “Burro, burro”. Entonces se levantó la camiseta azul y mostró que debajo tenía la de Gimnasia. Ahí empezaron a cantarle : “Mé-mo-li”. Era fanático de Independiente, pero ese día él les jugó una bromita.
El Gringo vivió sus años más felices como futbolista junto a la Lepra. Se bancaba a gusto que lo tomaran como referencia por aquellos que lo amaban y los que lo odiaban. Sin embargo, esa fama de villano dentro de la cancha no condescendía con su forma de ser fuera de ella.
Pero en el campo de juego hacía de las suyas. Como una vez contra Talleres que a la Lepra le echaron a su arquero y sin cambios posibles Mémoli se puso la número 1. Como en los cuentos de hadas ese "Había una vez", no podía terminar mejor. El Gringo le puso el pecho y las manos a la situación y se atajó el penal.
Domingo, 17 de abril de 2011
Letras deportivas
http://fernandobluemontana.blogspot.com.ar/2011/04/gringo-memorable-gringo-memoli.html



HUGO CIRILO MÉMOLI
SÍMBOLO DE LA LEPRA 

Falleció ayer, a los 55 años, el recordado defensor que se inició en Guaymallén, fue ídolo en Independiente y también aportó su temperamento en Gimnasia de Mendoza, Platense y River.
El “Gringo” Mémoli partió dejando una marca a fuego en todos los que cultivaron su amistad, en sus rivales y en la tribuna. A los 55 años, quien fuera uno de los máximos símbolos de Independiente Rivadavia en toda su historia, fue vencido por un edema pulmonar.
Se inició en las inferiores de la Lepra, después pasó a Guaymallén en el ’69 y volvió al Parque en el ’71. Allí jugó con otros jugadores emblemáticos como Antonio “El Cura” Vergara -su gran amigo- Héctor Cabaleiro, Roberto “Taca” Chavero, Carlos Secundino Benítez y Juan Víctor Guzmán. Jugó los viejos torneos nacionales con la Lepra y Gimnasia, marcando la punta derecha pero también como defensor central. Famoso por su garra y temperamento, también jugó en River y Platense.

Ángel Rosales Periodista deportivo y amigo: 
“Es un golpe muy fuerte para todos”
Para mí era como un hermano; así como se entregaba por la camiseta, lo hacía con los amigos, afable, generoso, dispuesto, noble. Un día, en Talleres, le cobran un penal a Independiente y le expulsan al arquero. El Gringo pide la camiseta para atajar y tapa el penal. Estaba como loco de contento, tiró la pelota a la calle Minuzzi y dio media vuelta olímpica.

Enrique Juan Reggi Compañero en Independiente ’79: 
“Era un caudillo de sangre azul”
Era una gran persona, un caudillo, un hombre de sangre azul que siempre llevó la camiseta de Independiente en su corazón. Adentro de la cancha dejaba la vida, la sangre, el sudor, igual en todos los equipos en que jugó. Fue uno de los jugadores referentes en toda la historia de Independiente. Se fue un amigo, es lamentable y doloroso.

Víctor Legrotaglie Compañero en Gimnasia y la Lepra: “Ponía todo en la cancha y afuera”
Todo lo que se refiera al “Gringo” hay que escribirlo con mayúsculas. Fue un tipo fenomenal, bárbaro, correcto. Me afecta mucho porque siempre estaba al lado de todos los que lo necesitaran, sonriente y gentil, incluso en las últimas épocas, donde sobrellevaba con entereza su enfermedad. Los huevos que ponía en la cancha también los ponía afuera.

Diario Los Andes
lunes, 17 de abril de 2006



GRACIAS GRINGO POR DEJAR LA VIDA EN CADA PARTIDO



ÍDOLO LEPROSO!

River Plate 1 - Independiente Rivadavia 2

MONUMENTAL: LOS HÉROES DE 1982

El 28 de marzo de aquel año, Los Azules escribieron una de las páginas doradas de su historia al vencer al Millonario en el Antonio Vespucio Liberti por el Torneo Nacional de AFA. Carlos Ereros y Miguel Ángel Rodríguez fueron artífices de un triunfo que debió ser mas abultado. 




Hizo historia aquella Lepra. Nunca hasta ese momento algún equipo mendocino había resultado victorioso en ese estadio, el Monumental. Pero sí llegó con optimismo el equipo de Hardan Curi, porque era líder de la zona A del Nacional, arrastraba dos triunfos en serie ante Nueva Chicago y Sarmiento y cinco partidos sin perder -entre ellos el empate a dos ante Gimnasia y Esgrima en el clásico provincial-.

El partido fue siempre favorable a la visita, que arremetió contra la valla de Ferrero en varias oportunidades pero no pudo quebrar el marcador, siendo un remate de Quiroga -que se estrelló en el travesaño- la ocasión mas clara de gol.
En la etapa complementaria el esfuerzo daría sus frutos, porque los mendocinos no renunciaron al protagonismo y continuaron asediando el arco local.

En el tercer minuto de juego llegaría la primera alegría de la tarde. Julio Andino, enviado especial del Diario Los Andes describió la jugada de la siguiente manera: 


"Molina ganó un anticipo en la mitad de la cancha, dio a Rodríguez, este superó a Saporiti, envió centro y Ereros, apareciendo por detrás de García en forma fantasmal le aplicó un frentazo inatajable a la pelota, fue un verdadero golazo".


Y tres minutos mas tarde, otro baldazo de agua fría para el publico local:


"Mazza le dio una pelota justa a Rodríguez en la mitad de la cancha con River adelantado. Sus jugadores se quedaron pidiendo posición adelantada, que no existió, Rodríguez enfrentó solo a Ferrero y se la puso abajo al rincón izquierdo. Dos a cero y parecía increíble".


En el minuto 13, los de la banda lograron descontar gracias a un gol de Commisso. Desde ese momento, los de Curi se replegaron y apostaron al contragolpe, sin poder liquidar el encuentro pese a que se presentaron oportunidades debido al adelantamiento de los futbolistas del club porteño que se volcaron al ataque en busca de la igualdad. Y no pudo River, porque no tuvo ideas, no logró generar situaciones concretas y el peligro que parecían llevar algunos avances murió en las manos del Gato Garín.




Los Protagonistas:

Hugo Mémoli: 


“En el primer tiempo parecíamos el Santos y ellos un equipo de barrio”.

"En el segundo tiempo los centros llovían, era una barbaridad, pero aguantamos a pie firme las embestidas y ganamos bien, no cómodamente, pero si con absoluta justicia". 

"¿Quién dijo que River nos tenía de hijos?".



Carlos Quiroga:



"Salimos a ganarlo, en ningún momento especulamos y se nos dio. River sinceramente parecía un rejuntado". 


Carlos Ereros:


"Pudieron ser mas goles. La defensa de ellos era de papel. Lamentablemente desperdiciamos algunas oportunidades, aunque yo creo que jugué bien". 


Antonio Mazza:

"Hoy le ganamos a River y nos cortamos solos. Parece imposible".



Alfredo Di Stéfano (DT de River):

"Debimos empatar. No merecíamos perder, nada más".


Hardan Curi:

"Este es un triunfo histórico que coloca a Mendoza en su verdadero lugar. Hoy Independiente fue un equipazo, especialmente en el primer tiempo. Le achicamos los espacios, cubrimos todas las zonas y no los dejamos mover. Estoy muy emocionado pues estos dos puntos han sido mucho más importantes que lo que se pueda suponer. Los muchachos son unos verdaderos leones que se la jugaron y se les dio. Además, el resultado pudo haber sido más amplio".



-Síntesis-



River Plate:

Jorge Luis Ferrero; Eduardo Saporiti (C), Carlos Alberto Russo, Claudio Giúdice y Jorge García; Pedro Vega, Reinaldo Carlos Merlo y Emilio Nicolás Commisso; Jorge Tevez, Carlos Damián Randazzo y José María Vieta.

DT: Alfredo Di Stéfano.


Independiente Rivadavia:

Ernesto Gregorio Garín; Roberto Pascual Chavero, Hugo Cirilo Mémoli (C), José Nicolás Carrizo y Norberto Wilson Molina; Hugo Alberto Olmos, Julio Omar Pedernera y Carlos Horacio Quiroga; Carlos Adolfo Ereros, Antonio Mazza y Miguel Ángel Rodríguez.

DT: Hardan Curi.




Goles:
Carlos Ereros
Miguel Ángel Rodríguez

Cambios:
Claudio Cabrera x Claudio Giúdice (RIV).
Omar Alegre x Jorge Tevez (RIV).
Humberto Antonio Baigorria x Carlos Ereros (IR).
Héctor Alfredo Suárez x Antonio Mazza (IR).

Árbitro: Jorge Vigliano
Jueces de linea: Oscar Silva y Manuel Rosenzweig.
Recaudación: 138.910 pesos.





VIEJO SMOKING: Rock y Fútbol van de la mano

UN TAL CARLOVICH

EL REY TIENE SU TEMA

El Trinche es inmortal. Vive en Rosario todavía. Vive en el recuerdo de los afortunados que lo vieron jugar. Vive en las hemerotecas. Vive cuatro segundos en una película. Vive en la literatura. Vive en la pintura del estadio Gabino Sosa casi como el Che Guevara. Vive en el corazón de los hinchas de Independiente Rivadavia. Y ahora, gracias a Viejo Smoking, también vivirá para siempre en una canción. 

QUE VIVA EL TRINCHE!


Escuchá Un tal Carlovich:

https://www.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Fsoundcloud.com%2Fviejo-smoking-oficial%2Fun-tal-carlovich%3Fin%3Dviejo-smoking-oficial%2Fsets%2Fgolazo-tributo-al-balompi&h=BAQG1t_H_  



EL TRINCHE

Tomás Felipe Carlovich 


Conocido en Rosario, su ciudad natal, como El Trinche, este jugador sorprendió a quienes lo vieron jugar por sus cualidades técnicas inigualables. Ellos atesoran una galería de anécdotas que agigantan su leyenda. 

Nació en Rosario, Provincia de Santa Fe, el 20 de abril de 1949. Inició su carrera en Rosario Central a finales de la década '60, pero se hizo famoso en Central Córdoba. Con la entidad "charrúa" consiguió los ascensos de 1973 y 1982. 

También jugó en Colón de Santa Fe, Flandria y Deportivo Maipú.

En Independiente Rivadavia estuvo un año, entre 1975 y 1976. En el segundo torneo se consagró campeón de la Liga Mendocina.



LA BANDA


A Viejo Smoking se le ocurrió grabar un disco conceptual con canciones que tengan como inspiración historias y personajes del mundo futbolístico, haciendo hincapié en protagonistas con perfiles de antihéroes, de vidas románticas y bohemias.

El resultado del proyecto se intitula “GOLAZO” y se trata de once temas definidos dentro del rock nacional, con algunas mixturas de rock-tango y pop-rock con aires de folk.

La banda, con asiento en Capital Federal, se formó en el año 2006; sus integrantes son Martín Elordi, en voz y guitarra, Dalmiro Lacaze en guitarra, Carlos Guirao en guitarra y coros; Mauro González en bajo y coros y Gabriel Agüero en batería.


Para llevar adelante la tarea de pre-producción, producción, ingeniería y mezcla de “Golazo”, Viejo Smoking contactó al experimentado y reconocido Mario Breuer.
El trabajo comenzó en la sala que la banda tiene en el barrio porteño de Palermo, con ensayos intensos bajo la atenta supervisión de Breuer durante más de seis meses.
Poco a poco, algunas maquetas fueron quedando en el camino hasta llegar a las canciones del tracklist definitivo que compone el nuevo cd.

Algunos de los temas elegidos recuerdan a Omar Oreste Corbatta, ídolo de Racing Club, a René “el loco” Houseman, el último wing, al colombiano Andrés Escobar, asesinado tras el mundial de Estados Unidos 1994, al mítico Tomás Felipe Carlovich, más conocido como “El Trinche”, y además un homenaje a los célebres escritores Roberto Fontanarrosa, Alejandro Dolina y Osvaldo Soriano, cada uno con un cuento futbolero en particular, dándole también un tinte literario.

El disco fue grabado en Junio de 2013 en Estudios MCL, Buenos Aires y posteriormente masterizado por Tom Baker en Precision Mastering, Los Angeles, Estados Unidos.

Durante la grabación participaron destacados músicos invitados como Leandro Chiappe en teclados, Ariel Lobo en pedal still guitar, el “Paya” Signa en bandoneón y Ralph Tuero en gaita. “Golazo” es una producción independiente bajo la tutela de Jop! Producciones.


El recuerdo de Herminio Lodi

EL ARQUERO QUE PERDIÓ EL PARTIDO CONTRA LA MUERTE

En 1942, recibió un violento golpe que interrumpió su carrera deportiva. Quedó trastornado y se suicidó arrojándose a las vías del Ferrocarril.



Por Rubén Lloveras

Esta es la historia de Herminio Lodi, un gran arquero de fútbol que, en un importante partido, sufrió un accidente. Quedó con graves problemas psicológicos, y meses después murió trágicamente, atropellado por una locomotora.


El encuentro esperado

En la tarde, víspera de la primavera de 1942, el estadio del Deportivo Maipú estaba de fiesta. Una multitud de 9.000 personas no imaginaba que presenciaría un hecho histórico del fútbol de Mendoza, no sólo por los acontecimientos del juego sino por las implicancias que tendría en los años venideros, en la Liga Mendocina de Fútbol.
El equipo “Cruzado” se encontraba en la segunda colocación de la tabla con una diferencia de 4 puntos, el puntero y rival a vencer era el poderoso Independiente Rivadavia, que estaba invicto. La importancia del encuentro había despertado mucho interés en los aficionados. La dirigencia azul contrató colectivos para el traslado de sus simpatizantes hasta el vecino departamento; eso no privó a los famosos camioncitos Ford 39 llevar en sus acoplados innumerable hinchada leprosa.


El gran choque

Los matutinos de Mendoza, en sus páginas deportivas, anunciaron durante toda la semana lo que llamaron “El Gran Choque”. En los cafés se hablaba de evento. Existía una gran expectativa sobre aquel domingo. Los hinchas maipucinos todavía tenían los recuerdos muy frescos de 1940, la goleaba sufrida 7 a 2 y después perder el campeonato en 3 finales apasionantes en las que no se escatimó la pierna fuerte. Esto los había marcado a fuego, por ello el partido de la fecha 14 tenía que ser a vida o muerte, era la oportunidad de dejar sin invicto a los azules y posicionarse más cerca del posible vencido.


Comenzó el partido

Con puntualidad, los equipos salieron por el túnel hacia la cancha. Los simpatizantes comenzaron a aplaudir y a vitorear cánticos. El árbitro, Orestes Iglesias, que vestía un impecable traje blanco con gorra al tono -indumentaria de esos tiempos- llamó a los capitanes, Garrido por Independiente e Irisarri por Maipú, luego del sorteo respectivo y de estrecharse las manos, el capitán azul recibía de manos de una dama de la comisión un ramo de flores, costumbre muy de moda en la época.
El reloj marcaba las 16 horas y el árbitro dio por comenzado el partido. Un jugador de la Lepra movió la pelota e inmediatamente se produjo un fuerte choque entre los jugadores Leonardo y Labayrú, lo que demostró que el partido sería muy recio. Los jugadores estaban nerviosos y se disputaban la pelota con excesiva fuerza. El juez Iglesias no estaba a la altura de lo que el encuentro exigía, dejaba pegar mucho.


Un accidente lamentable

El encuentro se puso cada vez más violento. Una mano de Bolognessi a los 18 minutos originó un tiro libre a favor de los locales muy cerca del área y con cierto peligro para la visita. Lo hizo efectivo Labayrú, quien habilitó a Grippo y éste remató en forma rasante, la pelota fue detenida por el arquero azul Herminio Lodi arrojándose contra ella. En ese momento, el paraguayo Teófilo Espínola le pegó con el puntín del zapato debajo de la oreja izquierda. Lodi quedó tendido boca abajo y la mayoría de los jugadores que estaban allí en el campo fueron a auxiliarlo. El árbitro levantó los brazos solicitando una camilla. Inmediatamente, fue revisado por el doctor Germinal Basso, quien ordenó trasladarlo. Al llegar al camarín, donde se comprobó que respiraba con mucha dificultad, solicitó una ambulancia de urgencia a la asistencia pública para trasladarlo al Sanatorio de Cuyo, donde fue internado.
El público presente en el estadio estaba preocupado. La lesión parecía muy grave.


Lodi, al borde de la muerte 


Desde Maipú partió a gran velocidad la ambulancia, en su interior se encontraba el malogrado arquero. Su estado era crítico. Al llegar al sanatorio, en la guardia, los médicos estaban esperándolo. Inmediatamente se le realizaron varias placas radiográficas, detectándose una fractura en la base del cráneo. La inflamación en la zona le produjo una ceguera parcial y pérdida del habla. Los familiares y amigos estaban muy preocupados y a la espera de lo peor, pero Lodi se fue recuperando con el correr de los días.
A fines de octubre, el arquero de Independiente, regresó a su domicilio con ciertas alteraciones, que los médicos determinaron propias de la lesión sufrida.


Espínola, condenado

Las protestas no se hicieron esperar por parte de la directiva azul; pidieron la máxima pena para Espínola y la desafiliación del Deportivo Maipú por entender que era el causante de que sus jugadores pegaran en forma excesiva.
Los directivos del Deportivo Maipú respondieron rompiendo relaciones con Independiente Rivadavia. Esto repercutió en la Liga Mendocina de Fútbol. Los festejos por el 21 aniversario de la entidad madre fueron postergados, renunció Pablo Weitner, presidente del tribunal de penas, y días después lo hizo Luis Angel Serra, presidente de la Liga Mendocina.
El tribunal de penas sancionó a Espínola y Cocucci de Maipú, inhabilitándolos con 4 partidos cada uno y amonestó a la entidad cruzada.
Cuando el Lobo se solidarizó con la Lepra

Esto motivó que Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima, en apoyo a los azules, retiraran sus equipos del torneo cuando se debía jugar la fecha16; de esta manera perderían a partir de ahí todos los puntos en juego. Los rivales de toda la vida alineados en este hecho hacían un partido a beneficio para solventar de alguna manera los gastos de internación del arquero Lodi.
El campeonato siguió y ese año se consagró campeón Nacional Vélez Sársfield Pacífico.


Los últimos tiempos de Lodi

Lodi, el arquero accidentado, tenía solamente 25 años. Los jóvenes del barrio comenzaron a llamarlo “el loco”; sus períodos de lucidez eran muy escasos. Todas las tardes iba a la estación de trenes Los Tamarindos y se sentaba en un banco de madera en el andén. Una locomotora de maniobras destinada a ese lugar lo entretenía siempre.
Su hermana Carmen comentó a los vecinos que después del accidente estuvo mucho tiempo en cama. Luego de recuperarse, solía salir con su bicicleta, como tratando de buscar una respuesta a lo que le pasaba.
En los momentos de lucidez, Herminio le decía que no quería ser una carga para ella. Ni el amor que le daba su prometida Irma, ni las visitas de sus compañeros del Correo Central lo hacían reaccionar.


El penal que no pudo atajar

En la calurosa tarde del 12 de febrero de 1943, Herminio tomó la bicicleta y partió hacia la estación Los Tamarindos. En ese momento, la locomotora 553 -conducida por José Olivares- hacía maniobras. Al llegar, dejó la bicicleta en un costado y se paró en el medio de las vías, en pose de arquero dispuesto a atajar un penal, imaginando que la locomotora que se acercaba era un atacante contrario. El "Loco" tenía que evitar la caída de su valla. Desde el andén varias personas comenzaron a gritar para que se saliera de la vía, él lo asumió como el griterío de las hinchadas, el silbato de la locomotora le retumbó en los oídos, pensó que era la orden del árbitro que habilitaba al delantero a patear, se quedó quieto como esperando el remate. Esta vez fue vencido por la muerte.
La noticia tuvo repercusión en los círculos deportivos de la provincia,
A 63 años de este triste episodio, en la tumba que guarda los restos de Herminio Alberto Lodi en el cementerio capitalino, su foto con la pose clásica de un arquero ya casi no se distingue. Solamente 2 placas recuerdan lo que en vida fue aquél, el gran arquero “leproso” de la década del cuarenta.

La historia del olvidado guardameta

El domingo 29 de setiembre de 1918 nació en nuestra provincia el penúltimo vástago de la numerosa familia Lodi - Costabile; lo llamaron Herminio Alberto. Fue presentado a sus 10 hermanos, quienes se acercaron en forma curiosa a darle la bienvenida, Emilio, Carlos, Víctor, Atilio, Eduardo, Enriqueta, Rosa, Victoria, Elisa y Cristina cada uno a su manera le demostraban su afecto con un beso en la frente al recién llegado.
Cinco años después nacería Carmen, para completar los 12 hijos que tendría el matrimonio de Pablo y Carmen.
Pablo, un laborioso ferroviario experto en calderas, trabajaba desde hacía muchos años en Buenos Aires Al Pacífico; Carmen se encargaba de los niños en el hogar de calle Saavedra, entre Sáenz Peña y Sargento Cabral, del departamento de Las Heras.
El sueño del pibe

Siempre fue un niño inquieto e inteligente que le gustaba sobre manera jugar al fútbol, y en especial ser arquero. Soñaba jugar en primera y ser el mejor.
Ya adolescente, Lodi defendió los colores negro, rojo y blanco a rayas de su amado club Los Tamarindos. Atajaba muy bien, se comentaba, y su tío lo llevó a probar a su otro amor, Independiente Rivadavia, que en aquellos años ganaba todo lo que jugaba.


Lodi en primera división

Como era imposible pagar el pasaje del tranvía, para los días de entrenamiento consiguió una bicicleta y pedaleaba todos los lunes y viernes con destino al estadio del famoso Velódromo Azul donde demostraría sus dotes.
Mientras se entrenaba sin descanso, esperaba el momento de debutar en primera. La oportunidad llegó cuando su club más los necesitaba. La gira de Independiente Rivadavia por América Central en 1937 debilitó al conjunto que jugaba en el campeonato local. Jugó sus primeros partidos y le permitió hacerse conocer por los aficionados azules, quienes le demostraron todo su afecto.
En 1940 se afianzó en primera y fue convocado para jugar en los combinados mendocinos de fútbol. En la segunda fecha de ese campeonato, en un partido contra Deportivo Maipú, sufrió un golpe en la cabeza y tuvo que ser internado, lo que demostraba que jugaba al límite y que no le importaba arriesgar su físico en bien de salvar la posible caída de su valla.
Aquella tarde de primavera del ’42 las aspiraciones de Lodi por ese deporte quedaron truncadas.

Las nuevas camisetas de La Lepra

AÑO NUEVO, ROPA NUEVA

Independiente Rivadavia suma sponsors para la segunda parte de la temporada y lucirá nuevos modelos de camiseta. Con motivos clásicos, tradicional azul titular y blanca alternativa, el equipo intentará repetir lo hecho en el primer semestre de la temporada.  




La marca de indumentaria deportiva Kappa diseñó las camisetas que Independiente Rivadavia utilizará en la segunda mitad de la temporada que comienza la próxima semana.

Las mismas, titular y suplente, contarán con los logos de los sponsors que se sumaron para acompañar la campaña del equipo de Roberto Trotta, entre ellos, el Gobierno de Mendoza que apoyará a la institución a partir de febrero.

Como ya es tradición, la camiseta titular mantendrá el mismo azul del año pasado mientras que la alternativa será blanca con cuello azul.

*Las imágenes fueron suministradas por el grupo de simpatizantes que colabora con el club y que conforma el Caravanazo Azul.


Fuente: Diario UNO
http://www.diariouno.com.ar/ovacion/Entra-y-descubri-la-nueva-camiseta-de-Independiente-Rivadavia-20140130-0062.html


Festejamos el cumple de La Lepra!

ENCUENTRO DE LA FILIAL BUENOS AIRES

Una vez más la distancia nos encuentra lejos de un nuevo aniversario del club, pero la pasión nos mantiene cerca. Por eso, este sábado 25 de enero nos reunimos en San Martín, provincia de Buenos Aires para ser parte de la celebración! 


Despedimos el Centenario

FESTEJO POR LOS 101 AÑOS

Los hinchas de la Lepra se autoconvocaron para celebrar un año más de vida de la institución, el 24 de enero a las 19 en los portones del Parque General San Martín. 


Información: Prensa Independiente Rivadavia.

FELICIDADES A TODO EL PUEBLO LEPROSO

QUE SEA EL AÑO AZUL!




Es el deseo de www.leprademendoza.blogspot.com.ar 



Una joya de colección

LA CAMISETA DEL CLUB ATLÉTICO INDEPENDIENTE




La Lepra sigue de festejo en el año del Centenario y el lanzamiento de una nueva camiseta para lucir o coleccionar ideada por un grupo de hinchas rinde homenaje a los orígenes de la institución, rememorando al viejo Club Independiente y al actual Independiente Rivadavia, que también vistió de tricolor en sus primeros partidos, hasta adoptar el color azul que llevaría desde 1919 y para siempre.


La idea fue del Grupo del Caravanazo Azul, esos fanáticos que se movilizaron para armar una de las caravanas más grandes que recuerde la historia del fútbol de Mendoza, esa que reunió a miles de hinchas en el Cóndor de Guaymallén y que recorrió las calles de la ciudad hasta llegar al Bautista Gargantini con banderas, redoblantes y todo el colorido que caracteriza a nuestra hinchada el 24 de enero de 2013, para festejar los 100 años de Independiente Rivadavia.
A principios de 2013 ya había salido un modelo blanco, verde y rojo, que incluso fue utilizado por el primer equipo de Independiente en los partidos ante Atlético Tucumán (1-0) y Patronato (1-1) en la temporada 2012/2013 de la Primera B Nacional.
Sin embargo, en esta ocasión, se decidió copiar el modelo original y para ello se recurrió al único ejemplar que hay en el club para copiar los detalles y tomar los colores verdaderos, un verde musgo, bordó en lugar de rojo y el blanco. El cuello acordonado y las mangas largas con puños color bordó. La camiseta sólo tiene tres detalles que no están en el modelo original, pero que sirven de referencia y homenaje al Centenario y a nuestros tiempos: el escudo de La Lepra en el corazón, la inscripción 100 1913-2013 del lado derecho en color dorado y las iniciales del club CSIR en la espalda, también en dorado.




ESTA ES LA NUEVA CAMISETA HISTÓRICA

Mangas largas y colores opacos a diferencia del modelo de Kappa.


Cuello con cordones, inscripción y escudo.

Inscripción CSIR en la espalda, debajo del cuello.



Siguiendo el link se puede observar el anterior modelo tricolor confeccionado por la marca de ropa deportiva Kappa.




Un poco de historia...

BELGRANO, INDEPENDIENTE E INDEPENDIENTE RIVADAVIA

Hablar del Club Atlético Independiente y del Club Sportivo Independiente Rivadavia es hablar del mismo club, por ello se toma la fecha de fundación del primero -24 de enero de 1913- como la de Independiente Rivadavia. No pasa lo mismo con Atlético Belgrano, aunque la historia de Los Azules está directamente ligada con la de aquel conjunto que vestía de verde.

Belgrano fue fundado en 1902. El hombre fundamental fue Luis Burotto, un italiano que tenía una panadería ubicada en Entre Ríos y San Juan de Ciudad, lugar clave de las reuniones que derivaron en la creación del equipo y que también sirvió de alojamiento de futbolistas de esa institución. El primer presidente fue Pedro Castro, quien además fue jugador y luego sería el primer presidente del Club Atlético Independiente.
Burotto tuvo once hijos, uno de los cuales, Humberto, se dio el lujo de vestir de verde y de tricolor, es decir que jugó en Belgrano y en Independiente. En esos años llegaron a Mendoza los primeros jugadores foráneos, que en el caso de Belgrano fueron Luciani, Barreto y Espinoza, quienes llegaron desde Buenos Aires y fueron alojados en la panadería.
Así se alistaba el equipo en sus comienzos:
Fornetti; Zenón, Barreto, Pearson, Mastrantonio, Burotto, Luciani, Espinoza, Romairone, Ward y Camusi.
El ocaso de Belgrano comenzó cuando después de haber obtenido varios títulos se enemistó con otros clubes que se negaban a enfrentarlo, y diferentes sanciones impuestas que complicaban la participación del equipo en los torneos de liga.


Independiente nació en 1913. El nombre se debe justamente a la independencia del Club Belgrano que le permitiría al nuevo equipo participar en los torneos de la Confederación Mendocina de Football. Independiente heredó dirigentes y jugadores del anterior club, pero no así la camiseta, dejando en claro que se trataba de un equipo totalmente nuevo. El equipo tricolor, tal como lo había sido Belgrano, se constituyó en el team más poderoso de su época, conquistando todos los torneos que disputó entre 1913 y 1920 -8 en total-.
Así formó Independiente en su primer partido oficial:
Linner, Romairone y Capretti; Mastrantonio, Barreto y Macias; Burotto, Aguero, Oliva, Franco y Bardou.
Fue triunfo 4 a 0 ante Juventud.
Como se puede observar, jugadores como Barreto, Mastrantonio, Romairone y Burotto habían defendido los colores de Belgrano.


Independiente Rivadavia adoptó ese nombre en 1919, cuando el Club Atlético Independiente de Capital se fusionó con el Sportivo Rivadavia del departamento de Rivadavia al este de la provincia. Rivadavia era el conjunto de Bautista Gerónimo Gargantini, quien se transformó en presidente del nuevo Independiente y decidió el color azul para la camiseta, poniendo fin al uso de la tricolor.
En sus primeros años, disputaba sus partidos de local tanto en Ciudad, en la cancha del Colegio Nacional, como en Rivadavia.
Esta fue la primera formación oficial de Independiente Rivadavia:
Robledo; Cerutti y Benegas; Portillo, Oliva y Villanueva; Portillo (Cap), Miralles, Rodríguez, Espinoza y Andía.
Venció 3 a 0 a Pacifico con goles de Miralles, Rodríguez y Benegas por el torneo de la Unión Mendocina de Football.
En 1922 Los Azules comenzarían a participar de la Liga Mendocina de Fútbol, torneo vigente del que es el máximo ganador con 25 títulos.



INDEPENDIENTE RIVADAVIA

100 AÑOS   1913-2013 


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La Comunidad Leprosa

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